Se trata de una estructura diseñada para ofrecer refugio a pequeños polinizadores como abejas solitarias, mariquitas o crisopas. Su objetivo: fomentar la biodiversidad y apoyar el equilibrio natural del ecosistema.
¿Por qué es importante?
Los insectos cumplen funciones vitales como la polinización y el control biológico. Sin ellos, el 90% de las plantas con flor no podría reproducirse.
Este hotel es un paso más hacia un entorno más sostenible, educativo y conectado con la naturaleza.
¡Ven a descubrirlo en tu próxima visita!

